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LUIS ARAGONÉS. Con él empezó todo

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Es tiempo de fútbol, es tiempo de Eurocopa, es tiempo de recordar a Luis Aragonés (Hortaleza, 28 de julio de 1938–Madrid, 1 de febrero de 2014). Con él empezó el período de máximo esplendor de toda la historia de la Selección de fútbol de España. Fue en 2008, cuando el combinado nacional que dirigía se impuso a la todopoderosa Alemania de Joachim Löw en la final de la Eurocopa de Austria y Suiza. Los Casillas, Ramos, Xavi, Iniesta, Torres y compañía pudieron con los Lehmann, Lahm, Schweinsteiger, Ballack y Klose. Habían pasado 44 largos años desde que Iribar, Zoco, Fusté, Amancio, Pereda y Suárez alzaran el trofeo de la que entonces se llamaba Copa de Europa.

El entrenador de la selección española de fútbol, Luis Aragonés.

Jugador y entrenador

La trayectoria de Aragonés está estrechamente ligada a la historia más brillante del fútbol español de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. Debutó como jugador en el Getafe, en 1956, pero fue en el Atlético de Madrid donde se consagraría como el jugador talentoso que fue. Las 12 temporadas que permaneció en el club descubrieron a un mediapunta con una visión de juego privilegiada, que protegía el balón como pocos y al que se le recuerda como uno de los grandes lanzadores de tiros libres. Allí ganó tres ligas y dos copas, además de hacerse con el Trofeo Pichici, compartido con Amancio y Gárate. Pero al finalizar la temporada 73-74, con 36 años, decidió cambiar el césped por el banquillo. Eso sí, en el club de su alma, al que dirigió hasta en cinco periodos distintos. Entre medias, entrenó a buena parte de los equipos de la liga española, desde Betis y Sevilla, hasta Barça y Espanyol, pasando por Valencia, Depor, Mallorca y Oviedo.

Seleccionador nacional

Hasta que recibió la llamada de la selección española, que le dio carta blanca para confeccionar un equipo a su antojo. Aragonés, que siempre fue un hombre claro y directo, que pocas veces se cortó de decir y hacer lo que creyó más oportuno, no tardó en prescindir en sus convocatorias de Raúl González, Michel Salgado y Santiago Cañizares, auténticos pesos pesados del vestuario. Le llovieron críticas por todas partes, pero no se inmutó. Eran muchos años en el fútbol de élite y ahora no se iba a amedrentar. Partió de casi cero, apostando por futbolistas jóvenes, pero acostumbrados al fútbol de posesión. Su primer gran reto fue el Mundial de Alemania 2006, donde el equipo cayó en octavos frente a la veterana Francia de Zidane. Faltaba madurar.

INNSBRUCK, AUSTRIA – 10 DE JUNIO: Luis Aragonés, seleccionador de España, atento antes del partido del Grupo D de la Eurocopa 2008 entre España y Rusia en el Stadion Tivoli Neu el 10 de junio de 2008 en Innsbruck, Austria.

Eurocopa 2008

Las derrotas ante Irlanda del Norte y Suecia en la fase de clasificación de la Eurocopa 2008 sembraron dudas y Aragonés comenzó a ser cuestionado. Pero las incertidumbres se apagaron rápidamente. La «La Roja» vencía a Inglaterra el 7 de febrero de 2007 en Old Trafford y no volvería a perder en los siguientes 34 partidos.

En la Eurocopa de 2008, la selección sí estaba ya en su punto óptimo. Y no defraudó. Se clasificó primera de grupo y en cuartos de final eliminó a Italia, entonces campeona en título, para luego deshacerse cómodamente de Rusia y derrotar a Alemania en la final con un gol de Fernando Torres. Xavi Hernández fue designado como Mejor Jugador del torneo y David Villa obtuvo la Bota de Oro, como máximo goleador.
El “Sabio de Hortaleza” había hecho su trabajo y no quiso continuar. Se fue al Fenerbahçe turco por una temporada, antes dejar el fútbol de forma definitiva. Su sustituto en el combinado nacional fue Vicente del Bosque, otra leyenda del fútbol patrio. Con él, «La Roja» se llevaría el Mundial de Sudáfrica 2020 y la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012. Pero quien lo empezó todo fue Luis Aragonés. Conviene recordarlo.